
En la arquitectura contemporánea los pavimentos y revestimientos ocupan un papel destacado a la hora de definir los espacios. Han dejado de ser elementos secundarios, meramente funcionales o con un papel más bien estético, para influir directamente en la percepción de los proyectos.
Su elección condiciona muchos aspectos; desde la percepción del espacio, a la experiencia del usuario y a la eficiencia del propio edificio, pues aportan confort, durabilidad y sostenibilidad.
Innovación tecnológica y autenticidad de los materiales
En los proyectos actuales predominan los materiales que ensalzan las texturas, además de ser naturales y permitir generar superficies continuas. En ellos también se integran criterios técnicos y ambientales desde las primeras fases de los diseños, sumado a un desarrollo tecnológico que hace posible la reinterpretación de materiales tradicionales, explorando innovadoras soluciones con mayores prestaciones. Gracias a ello responden a las demandas de una arquitectura cada vez más consciente, eficiente y con valor expresivo.
Superficies continuas y cerámica de pequeño tamaño
La búsqueda de continuidad visual mediante formatos de gran tamaño en tonos naturales es una tendencia muy clara en espacios interiores y exteriores, consiguiendo lecturas más limpias y arquitectónicas. Pero a la vez existe un renovado interés por las piezas cerámicas pequeñas vinculadas a las cerámicas tradicionales por su capacidad de generar ritmos y texturas que sin duda enriquecen el resultado final.




