
Hay esquinas que Madrid lleva más de un siglo mirando con devoción. La del Edificio Metrópolis, en la confluencia de Alcalá y Gran Vía, es una de ellas. Su cúpula de pizarra, la Victoria Alada y las esculturas de Benlliure forman parte del paisaje emocional de la ciudad desde 1911. Pero nadie había podido entrar. Rubio Arquitectura ha cambiado eso. El proyecto de rehabilitación integral encargado por el Grupo Paraguas no solo ha devuelto al edificio su esplendor original eliminando décadas de añadidos, recuperando estucados, vidrieras y herrajes sino que lo ha abierto por primera vez al público. Ahora tiene hotel, restauración y un lucernario sobre el patio interior que convierte la luz en material de proyecto. El Metrópolis ya no es solo un icono que se mira desde fuera. Es un edificio que se puede vivir.




