



El 24 de octubre, Día Internacional contra el Cambio Climático, pone el foco en la urgencia de transformar el parque edificatorio hacia modelos más sostenibles. En este contexto, Hispalyt, la Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas de Arcilla Cocida, impulsa la investigación y el uso de cubiertas microventiladas de teja cerámica como alternativa eficiente tanto en obra nueva como en rehabilitación.
Más del 80% de las viviendas españolas se sitúan en las categorías energéticas más bajas (E, F, G), lo que refuerza la necesidad de aplicar la Directiva Europea de Eficiencia Energética, que prevé una reducción del consumo del 16% hasta 2030. En este sentido, Alfred Vicent, presidente de la Sección de Tejas de Hispalyt, destaca que “la eficiencia energética de los edificios es una prioridad en Europa y la situación en España exige medidas urgentes para reducir emisiones y adaptarse al cambio climático”.
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ToggleDeclaraciones ambientales y compromiso sectorial
El sector cerámico lleva años aplicando políticas activas de sostenibilidad que abarcan tres ejes: la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la gestión responsable de residuos y la optimización de procesos productivos.
Los fabricantes de tejas asociados a Hispalyt han desarrollado la Declaración Ambiental de Producto (DAP), registrada en el programa GlobalEPD de AENOR, que certifica el impacto ambiental de la teja cerámica a lo largo de todo su ciclo de vida. Además, han elaborado fichas específicas para los sellos BREEAM, LEED y VERDE, alineadas con los criterios de construcción sostenible.
El Decálogo de sostenibilidad de la teja cerámica sintetiza los valores que sustentan este compromiso: origen natural, extracción responsable, fabricación eficiente, eficiencia energética, confort y salud, durabilidad, innovación, conservación del patrimonio y economía circular.
Ventilación, confort y adaptación climática
Las cubiertas microventiladas de teja suponen un salto cualitativo en el diseño arquitectónico de las envolventes. Estas soluciones, desarrolladas conforme al Código Técnico de la Edificación (CTE), incorporan una microventilación bajo teja que permite mantener la temperatura interior estable: evitan el sobrecalentamiento en verano y conservan el calor en invierno, garantizando el máximo confort térmico y eficiencia energética.
Además, las tejas cerámicas destacan por su larga vida útil (más de 150 años), su bajo impacto ambiental y su capacidad de reutilización o reciclaje. Su versatilidad estética —en formas, colores y texturas— ofrece a los arquitectos libertad creativa para diseñar cubiertas contemporáneas que integran sostenibilidad, diseño y respeto patrimonial.
Gracias a su rendimiento técnico, estas cubiertas cumplen con los estándares Passivhaus y resultan idóneas para proyectos de rehabilitación energética, aportando soluciones reales frente a los desafíos del cambio climático.
Compromiso del sector cerámico con la descarbonización
Los fabricantes de tejas asociados a Hispalyt mantienen una política activa de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), centrada en la sostenibilidad y la reducción de la huella de carbono.
El sector de ladrillos y tejas representa el 10% de las instalaciones sujetas al régimen de Comercio de Derechos de Emisión, pero apenas el 1% de las emisiones totales reguladas. Desde 1990, se ha logrado reducir en un 20% el consumo energético y en un 35% la intensidad de emisiones de CO₂ por tonelada producida, gracias a la innovación tecnológica y al uso de combustibles más limpios.
Estos avances consolidan el compromiso del sector cerámico con la descarbonización de la industria, demostrando que la arquitectura eficiente y sostenible pasa por soluciones constructivas con base natural, duradera y circular, como las cubiertas microventiladas de teja.




