
Un edificio que ha vigilado la Plaza Nueva de Sevilla desde 1957 está a punto de cambiar de vida. El Edificio Generali con sus columnas salomónicas pintadas, sus ornamentos barrocos y el mural del pintor Juan Miguel Sánchez va a convertirse en el Four Seasons Hotel Sevilla. Estudio Lamela, que ya firma los Four Seasons de Madrid, Formentor y Porto Heli, se enfrenta aquí a su reto más delicado: transformar un icono protegido del racionalismo sevillano en un hotel de 55 habitaciones de gran lujo sin tocar su alma. Spa en el sótano, piscina con vistas panorámicas sobre los tejados de Sevilla en la azotea y los interiores en manos de Belén Domecq. La Plaza Nueva nunca había esperado algo así.




