
Tras casi dos décadas inmerso en el mundo de la construcción industrializada, Sergio Baragaño decidió dar un paso más allá y fundar Room2030, un proyecto que fusiona diseño, tecnología e innovación con un objetivo claro: transformar el modo en que concebimos y construimos edificios. En esta entrevista, Baragaño nos comparte su experiencia, la importancia de la sostenibilidad, el papel de la tecnología en sus proyectos y cómo la arquitectura industrializada no solo optimiza procesos, sino que impacta directamente en la vida de las personas.
¿Qué lo motivó a fundar Room2030 y cómo nació la idea
inicial?
Surge después de casi 20 años trabajando en Construcción Industrializada, la necesidad de evolucionar hacía una forma más actual y tecnológica de hacer edificios, mezclando diseño y tecnología. Una intención de cambiar la forma de construir y aproximarse a modelos de industrias mucho más avanzadas.
¿Cómo define la arquitectura industrializada y su importancia
en la construcción actual?
Es hacer edificios en fábrica, como si se tratara de un automóvil o de un avión, algo que vemos como natural en otros sectores mucho más avanzados pero que no se lo exigimos a nuestra vivienda. Es fundamental optimizar recursos, reducir los tiempos y hacer edificios con la certeza y precisión de saber su coste final. Todo eso unido a la situación actual de falta de mano de obra, crea una tormenta perfecta para que sea un modelo muy necesario hoy en día.
¿Qué ventajas aporta la industrialización a los proyectos arquitectónicos
en comparación con los métodos tradicionales?
El rigor, la calidad, los tiempos de ejecución, la certeza de precio, la reducción de riesgos laborales, la sostenibilidad real de un sistema que no consume agua ni genera residuos. Al fin y al cabo, la circularidad que tanto perseguimos.




