Moderno y vanguardista, el nuevo hotel Confortel Atrium, se ha convertido en un nuevo sello de identidad de la cadena hotelera. El resultado de la propuesta del estudio de Rafael de la Hoz es un edificio, que alberga un hotel de
cuatro estrellas para ejecutivos, cercano a un eje muy consolidado a nivel financiero, como es la Avenida de América –una de las zonas más prosperas de Madrid–. Un proyecto singular en su condición arquitectónica y que guarda armonía con el entorno cercano.
Se diseño, claramente lineal, se emplaza centrado en la parcela, dentro del área de
movimiento según la normativa urbanística y colocado en paralelo a la calle de acceso, Emilio Vargas. El edificio se aleja de la alineación del entorno intencionadamente, generando un espacio previo, necesario en un hotel, donde
el acercamiento al edificio tanto peatonal como rodado, es tan importante y complejo. Así se ha dotado al edificio de una amplia zona urbanizada, como antesala, donde se producen cómodamente todos los accesos.
El conjunto desarrollado en un volumen único se separa en dos espacialmente por el gran vestíbulo principal de siete alturas, donde un muro cortina descentrado hacia el oeste se convierte en la gran puerta hacia el exterior, conformando lo que la memoria de la obra denomina cabeza y tronco. La cabeza se adelanta con respecto del volumen general con una doble intención, manifestarse con rotundidad en la ciudad y envolver el acceso principal.




