El concurso organizado por el departamento de Construcción y Planificación del Ayuntamiento de Ginebra y desarrollado en tres fases eliminatorias, se inserta de lleno en lo que se podría denominar urbanismo de recualificación frente al, quizá ya insostenible, urbanismo de expansión. En la idea de trabajar en la metamorfosis de la ciudad. De mejorar partes de la ciudad que ya fueron construidas, de transformar la ciudad desde dentro, de utilizar lo que ya existe otorgándole un nuevo significado, un contexto semántico diverso. De clarificar donde antes hubo insuficiencia, confusión y caos.




