
Sobre la histórica calle Pere IV, donde el Poblenou aún respira su pasado fabril, OAB – Office of Architecture in Barcelona ha levantado un edificio que no borra la memoria industrial del barrio: la reinterpreta. Las oficinas HIIT sustituyen el muro de vidrio continuo, cliché de la oficina contemporánea por una piel viva de módulos prefabricados de UHPC de 3,70 x 3,70 metros, cuya geometría trapezoidal funciona como un diafragma que regula la luz según la orientación y dibuja un juego cambiante de luces y sombras. Alrededor de un patio mediterráneo que actúa como pulmón climático, el proyecto de Xavier Martí y Carlos Ferrater articula trabajo, vegetación y ciudad en un conjunto certificado LEED Platinum y gobernado por un gemelo digital. Una lección de cómo la industrialización, la sostenibilidad y la memoria pueden hablar el mismo idioma. Descubre el proyecto completo en el número 208 de Proarquitectura.




